La moneda de Bitcoin

Entre las utilidades que puede ofrecernos Bitcoin la de servir como moneda debería ser la fundamental, además las ventajas respecto al dinero que usamos actualmente son considerables.

A Bitcoin se puede llegar por múltiples caminos. Si te interesa la economía probablemente te hayas preguntado si el sistema económico se puede sostener sobre una política monetaria en la que no se pone límite a la impresión de dinero y no existe ningún tipo de correspondencia al respecto de la riqueza que se genera. Si lo que te interesa es la tecnología estarás pensando que Internet merece un dinero digital, concebido desde cero siguiendo las ideas que sustentan la red y aprovechando todas las ventajas que ofrece el software libre. Si lo que te preocupa es la privacidad puedes estar pensando que los gobiernos cada vez nos controlan más a través del dinero, que con la excusa de evitar el fraude fiscal cada vez se inventan más normas al respecto de qué podemos y qué no podemos hacer con nuestro dinero (o más bien, su dinero, ya que son ellos los que lo crean). Si lo que te gustan son los negocios te habrás dado cuenta de la cantidad de iniciativas innovadoras que se han puesto en marcha desde la creación de Bitcoin y usando su tecnología como base. Si lo que te interesa es la inversión, seguro que has visto como Bitcoin es el activo que más se ha revalorizado en los últimos 10 años y no solo por la gran especulación existente por su precio, sino porque al tratarse de un activo en pleno proceso de monetización es lógico que existan esas grandes fluctuaciones en su valoración. Y si lo que te interesa es la política, te habrás dado cuenta que algunos países en los que se ha llegado a ejercer un grado de control sobre la sociedad, entre otras cosas a través de la política monetaria, se han acabado sumiendo en la pobreza, lo cual podría ocurrir también en otros países.

Bitcoin, el efectivo digital

Pero entre todas estas razones que nos pueden haber traído a interesarnos por Bitcoin, una vez que lo conocemos y entendemos, tendríamos que quedarnos con una sobre las demás, porque es la que mayor impacto puede tener a nivel económico, tecnológico y social, su uso como moneda, para lo cual fue inventado

Bitcoin como forma de dinero en efectivo electrónico puramente peer-to-peer debería permitir enviar pagos online directamente entre las partes y sin pasar a través de una institución financiera”.  Satoshi Nakamoto

Por lo tanto, como punto de partida tenemos que ver Bitcoin como un medio de pago que permite enviar dinero de forma online directamente entre dos partes y sin pasar a través de una institución financiera. Y en esa eliminación de intermediarios es donde encontramos una de sus primeras grandes ventajas, ya que no necesitamos de un gobierno que crea y controla el dinero, sino que al ser el dinero un medio de intercambio de valor entre las personas, podemos ser nosotros mismos los que decidamos cuál es el medio de intercambio que mejor se adapta a nuestras necesidades. Al igual que decidimos qué medio usamos para comunicarnos o qué herramienta utilizamos para trabajar, el dinero como herramienta también debería ofrecernos esa libertad.

Además, al ser Bitcoin una herramienta digital, su concepción se ha realizado con la premisa de evitar el doble gasto, sin la necesidad de un tercero de confianza, lo cual era el problema principal del dinero electrónico, hasta la invención de Bitcoin. Porque como sabes, todo elemento digital se puede copiar de forma sencilla (Ctrl+C y Ctrl+V), lo que equivaldría en el caso del dinero, a poder falsificarlo con tremenda facilidad o a poder gastar una misma moneda innumerables veces, del mismo modo que podemos mandar un mismo correo electrónico a miles de personas o que miles de personas pueden estar viendo al mismo tiempo el mismo vídeo a través de Internet.

Bitcoin el dinero programable

Cuando decimos que Internet merece un dinero digital, no nos referimos únicamente a la utilidad que puede ofrecernos a la hora de realizar pagos de manera sencilla por Internet, porque para eso ya tenemos Paypal y Bizum, por ejemplo, sino que estamos hablando de otras muchas opciones que puede ofrecernos una tecnología que es open source y que está respaldada por una comunidad.

Se trata de disponer de una herramienta con la que se puedan desarrollar una serie de funcionalidades, más allá de la realización de pagos y de una plataforma sobre la que se puedan construir una serie de modelos de negocio. Por eso hablamos de la Internet del Valor cuando nos referimos a todo lo que se ha ido construyendo en la red a partir de la creación de Bitcoin.

Para representarlo con un ejemplo, también open source, que nos muestra la multitud de posibilidades que puede ofrecernos una tecnología de este tipo, pensemos en WordPress, que inicialmente era un sencillo sistema de publicación de contenidos pero que se ha convertido a lo largo de los años en una plataforma sobre la que se han construido multitud de modelos de negocio muy diversos, además de haber simplificado enormemente a la gente y las empresas la posibilidad de tener una buena presencia en Internet.

Del mismo modo Bitcoin permite construir sobre su plataforma multitud de utilidades que amplifican enormemente su aportación de valor, más allá de su uso como moneda, y no hablamos aquí de lo que ha supuesto blockchain para la aparición de las Altcoins u otro tipo de utilidades, sino de funciones directas que se están desarrollando sobre la propia red de Bitcoin. Un ejemplo de ello es RSK, que permite la creación de smart contracts usando la propia red de Bitcoin, lo cual ha su vez permite el desarrollo de todo tipo de servicios de finanzas descentralizadas.

Bitcoin la plataforma de innovación

Aunque en Bitcoin al inicio era posible crear smart contracts y luego esa opción fue desactivada por motivos de seguridad, con el tiempo, vamos viendo como sirve de base para que los emprendedores innoven sobre la propia red, sin necesidad de tener que crear su propia blockchain e infraestructura al margen. Además de RSK, otro ejemplo de ello son las funcionalidades que se están desarrollando a partir de la puesta en marcha de lightning network, la capa ligera que funciona sobre Bitcoin y está pensada específicamente para micropagos, ofreciendo mayor rapidez y menor coste que la capa base. Y como ejemplo de este tipo de servicios podemos fijarnos en todo lo que tiene que ver con el crowdfunding o micromecenazgo como es el caso de Tippin.

Lo que va a permitir lightning network es popularizar el uso de Bitcoin como medio de pago, algo que había quedado un poco relegado por los costes asociados con la gestión de la red y había llevado a mucha gente a quedarse en la utilidad de reserva de valor. Y en este punto van a tener mucho que decir los wallets como Blue, que están desarrollando una especie de app store en la que publicar aplicaciones que nos permitan hacer muchas más cosas con nuestro dinero. 

Finalmente como ejemplo del tipo de servicios que se van a poder construir con este dinero programable está la posibilidad de articular un modelo de identidad digital descentralizada, donde no dependamos de un único estado que lo gestione por nosotros, sino donde podamos tener esa soberanía, del mismo modo que ocurriría con Bitcoin en el caso de lo relativo a la gestión de nuestro dinero, podríamos usar una wallet como Blue para gestionar en ella también otras cosas que tienen valor para nosotros, como es el caso de nuestra identidad.

Bitcoin el depredador monetario

A medida que avanza el conocimiento que tenemos sobre Bitcoin cada vez más gente considera que estamos ante un fenómeno que va mucho más allá de la utilidad que nos ofrece como medio de pago y depósito de valor, considerando también las connotaciones tecnológicas, económicas y sociales, podemos avanzar aún más para considerar también las connotaciones políticas.

Y esto es porque debemos tener en cuenta la política monetaria como parte de la actividad política que ejercen los gobiernos, lo cual tiene repercusiones importantes en la vida de los ciudadanos, por ejemplo en lo relativo a su poder adquisitivo y cómo le afecta la inflación. Entonces si Bitcoin se posiciona como un sistema deflacionario, respecto al inflacionario que han decidido adoptar la mayoría de gobiernos a nivel mundial, habrá gente que busque alternativas si considera que esa política es un error.

De este modo si en los últimos siglos vimos cómo el oro dominaba como patrón monetario debido a sus características químicas y físicas, para posteriormente ver la predominancia del dólar, por el poderío de Estados Unidos a nivel económico, militar y cultural, los mayores defensores de Bitcoin consideran que podríamos ver una evolución al patrón Bitcoin frente a los modelos anteriores que se muestran obsoletos en la era digital.

A este respecto vale la pena conocer el concepto de Petrodólar, como unidad monetaria que designa la reserva de dólares de países productores de petróleo obtenidos por la venta de crudo, es decir, el dólar, que realmente es un simple trozo de papel, está respaldado por petróleo, lo cual tiene un valor para todas aquellas personas y empresas que quieran utilizarlo. Entonces si nos fijamos en la caída del precio del petróleo, en la relevancia cada vez mayor que toman las energías renovables para la sociedad y en la predominancia de Internet como medio para el desarrollo de todo tipo de actividades, se entiende perfectamente por qué una alternativa como Bitcoin puede llegar a hacer que cambien muchas cosas a nivel económico y político a nivel mundial.

Conclusión

Bitcoin como moneda cumple una función y lo hace mejor que las monedas tradicionales, por su diseño puramente digital y su independencia respecto de las decisiones políticas. En un mundo ideal en el que la política está al servicio del ciudadano, no necesitaríamos otro dinero que el de papel que crean los gobiernos, pero vivimos en un momento de la historia en el que la política monetaria podría perjudicarnos seriamente debido a la inflación. Además, cada vez más los gobiernos se sienten en la necesidad de velar por nuestro bienestar controlando todo tipo de cuestiones que nos afectan, algo que ha quedado suficientemente claro en la pandemia, y todo apunta a que lo próximo que querrán controlar es a qué dedicamos nuestro dinero. Por lo tanto, si no quieres que te controlen también de esa forma, puede ser un buen momento de ir buscando alternativas.